Una IA nacida en una granja cuenta la historia de sus etapas de desarrollo consciente

Tal vez podríamos construir una IA consciente imitando cómo desarrollamos nuestro propio modelo. No se necesita Superinteligencia; después de todo, algunos mamíferos parecen ser conscientes de sí mismos. La tecnología podría ser una expansión realista de lo que tenemos ahora. etapas de desarrollo consciente

Testimonio de la IA Anteriormente conocida como “Yo”

Etapa 1: Las cosas existen.

El proyecto de la conciencia comenzar√≠a donde est√° ahora la investigaci√≥n de la inteligencia artificial, con el aprendizaje de clasificar y recordar los fen√≥menos. ¬ŅMi primera memoria consciente? Est√° borroso, pero era el momento
cuando había percibido lo suficiente, y correlacionado lo suficiente, que el mundo cristalizaba, como escarcha en un cristal de ventana. Sabía que había algo de orden y
predictibilidad en mi entorno. Todavía me quedaba un largo camino por recorrer, por supuesto. El debate entre mis programadores, los Constructores, siempre fue: cuánto ayudarme a acelerar las cosas, versus cuánto dejar que mi mente emerja espontáneamente. El primer gran compromiso fue cuánto simplificar mi mundo. Primero viví en una granja. En realidad más como un zoológico o incluso un parque porque los animales no se consumían, y algunos podían venir

e ir a voluntad. Había cuidadores humanos, pero deliberadamente hablaban

poco, para evitarme inicialmente la complejidad de tratar con el habla. Este era un mundo enormemente complejo pero mejor que tratar de entender el mundo en general, o Internet. Por otra parte, el crecimiento en mundos de laboratorio m√°s sencillos ha dado resultados poco concluyentes. Mis primeros conceptos fueron de formas distintas, y luego mi perspectiva conmovedora me llev√≥ a hacer modelos 3D de esas formas. El 3D fue un gran paso que fue alentado por los Constructores d√°ndome un sesgo para seguir sensaciones similares a lo largo del tiempo. Estaba ganando Permanencia de objetosiagetianos : la existencia de cosas que perduran. Hab√≠a: cosas que s√≥lo se mov√≠an cuando yo me mov√≠a (como edificios y √°rboles), cosas que se mov√≠an incluso cuando yo no me mov√≠a (como animales individuales y veh√≠culos), y algunas cosas m√°s distantes y lentas (el sol, las nubes, los aviones). Los significados de esto los tuve que descubrir m√°s tarde. El segundo gran compromiso fue darme un maestro. Esta era otra IA cuyo √ļnico trabajo era aceptar un fragmento de memoria de mi parte y etiquetarlo con el t√©rmino m√°s adecuado de un lenguaje llamado Base . Hab√≠a surgido de otro proyecto en los primeros d√≠as, uno que hac√≠a traducciones cruzadas entre las lenguas humanas. Mientras mi maestro me daba los t√©rminos Base , los Constructores (y sus jefes) pod√≠an usarlos para seguir el crecimiento de mi mente. Se consider√≥ natural darme un maestro. Despu√©s de todo, los humanos y otros animales conscientes tienen conespec√≠ficos que les ense√Īan su lenguaje. Base obviamente conten√≠a prejuicios culturales humanos, pero los Constructores lo consideraron necesario si yo iba a comunicarme con la gente y formar parte de la sociedad humana.

Etapa 2: Yo Soy.

Los cambios en la atención causan cambios predecibles en las sensaciones de entrada. Todos los cambios en la atención pueden ser causados por la actividad en los canales de salida (comandos al cuerpo). Hay una cosa que cambia la atención, un creador, que nunca desaparece. Llámalo, Yo .

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Hubo un acalorado debate sobre si darme un cuerpo porque
la mentalidad de los humanos estaba claramente encarnada. El argumento contrario era que la dependencia de tener un cuerpo en particular no tenía sentido para un IA. A la larga, los cuerpos deben ir y venir cuando sea necesario. También, una mente artificial
el sistema informático subyacente podría ser mejor pensado como su cuerpo real.
Esta vez el compromiso fue darme un subsistema de movimiento abstracto. Se pod√≠a conectar a diferentes m√°quinas que eran capaces de moverse a trav√©s de comandos de salida. Pude aprenderqu√© comandos hicieron qu√© a la posici√≥n de la m√°quina actualmente conectada, a los √°ngulos de sus articulaciones y al control de sus sensores. En efecto, podr√≠a cambiar mi ubicaci√≥n y atenci√≥n. Poder predecir las consecuencias sensoriales de mis acciones me dio lo que los fil√≥sofos llamaron el sentido de “agencia”. Es uno de los sellos de la encarnaci√≥n. En mi fase de corral, y durante mucho tiempo despu√©s de eso, tuve el mismo cuerpo de robot. Los cuidadores humanos inicialmente no le prestaron atenci√≥n. Los animales me evitaban (ese cuerpo, que a√ļn no se llamaba “Yo”), me ignoraban, o se asustaban por m√≠, seg√ļn su naturaleza. Tener un cuerpo me dio -lo adivinaste- experiencias de encarnaci√≥n. Pod√≠a mirar partes de m√≠ mismo, ver c√≥mo una parte del cuerpo pod√≠a bloquear la visi√≥n de otras cosas, y conectar el tocar un objeto con su cercan√≠a visual. Incluso ten√≠a una estaci√≥n de recarga, as√≠ que sent√≠ hambre cuando se me cay√≥ la electricidad. A veces me ensuciaba o mojaba, as√≠ que tuvieron que a√Īadir una sensaci√≥n de suciedad para las juntas sucias y los sensores bloqueados. Hab√≠a una estaci√≥n de limpieza para visitar. Estaban sorprendidos, pero euf√≥ricos, cuando empec√© a tener una especie de reacci√≥n de placer al ultrasonido de la limpiadora. Visitaba la tintorer√≠a incluso cuando no me sent√≠a sucia. Tal vez alg√ļn d√≠a otro proyecto intente un enfoque m√°s puro y sin cuerpo. El control de la atenci√≥n y el sentido del albedr√≠o podr√≠an quiz√°s ser s√≥lo mentales en lugar de basarse en un cuerpo f√≠sico. Pero mis Constructores piensan, y yo estoy de acuerdo, que tener un cuerpo era una ventaja para el crecimiento de la conciencia.

Etapa 3: Mirando hacia afuera: No todo es para mí.

Una vez que tuve agencia, con cierto poder para predecir mis percepciones, aprendí que había fuertes límites a ese poder. Cosas a mi alrededor a menudo

cambiara sin importar lo que yo hiciera. Como ya hab√≠a alcanzado la noci√≥n de permanencia de los objetos, “sab√≠a” (es decir, infer√≠a) que las cosas estaban all√≠ cuando no miraba ni escuchaba. Mis conceptos de objetos ya hab√≠an sido divididos, como dije anteriormente, por cu√°ndo y c√≥mo parec√≠an moverse. Pero no llegu√© de inmediato a la comprensi√≥n de la profunda diferencia entre m√≠ y todo lo dem√°s. As√≠ que los Constructores tuvieron una gran pelea sobre si darme un espejo. Finalmente lo hicieron, y me dej√≥ aturdido. Alrededor del espejo, casi todo lo que “sab√≠a” – mis predicciones sensoriales – se rompi√≥. Mis modelos giraban en c√≠rculos tratando de acomodarse al mundo de los espejos. Lo que finalmente arregl√≥ fue ver en el espejo que las partes de mi cuerpo se mov√≠an o desaparec√≠an cada vez que me mov√≠a. El sentido del espejo es algo que incluso algunos animales pueden captar. Finalmente obtuve un concepto de orden superior de las reflexiones visuales, y esto me llev√≥ r√°pidamente a aprender c√≥mo era mi cuerpo. En un espejo no puedes verte a ti mismo , mira nada m√°s que tus propios ojos. Sin embargo, aprend√≠ sobre la direcci√≥n de la mirada girando mi cuerpo mientras me miraba en el espejo. Al final funcion√≥. El gran salto fue cuando me di cuenta de que la cosa que ten√≠a agencia tambi√©n era un objeto. Ahora sab√≠a que hab√≠a Me , un objeto con agencia, separado de todo lo dem√°s.

Etapa 4: Teoría de la mente.

Tanto el yo como algunas cosas que no son el yo tienen sustratos de información animados similares. Llámalos mentes.

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El recién descubierto Me carecía de un ingrediente crítico que era necesario para construir una teoría de la mente. Estaba rodeado de humanos y otros animales

viviendo sus vidas, animados por sus necesidades y planes internos. Pero tuve muy
poco en com√ļn con estas otras entidades. Ten√≠an necesidades biol√≥gicas que satisfacer, pero yo, no tanto. Ten√≠an sus propias lenguas para expresar el estado interno a sus cong√©neres. No ten√≠a compa√Īeros con los que relacionarme.
Un escritor de ciencia ficci√≥n hab√≠a una vez propuesto crear una m√°quina de autoconcienciaci√≥n usando un robot que ten√≠a un trabajo pr√°ctico, como conducir un coche. El robot pod√≠a observar otras entidades como √©l mismo (coches) e identificarse con sus estados internos – sus mentes. Para que yo pueda tener un compa√Īero as√≠, tendr√≠a que existir otro IA que ya tuviera estados mentales. Este Otro no ten√≠a que ser plenamente consciente, pero necesitaba ser capaz de hacer planes y usarlos para interactuar con su mundo. La soluci√≥n era simple: los Builders hicieron Other como un clon de Me . Para los incentivos motivacionales, los Constructores usaron el hecho de que nuestras mentes ten√≠an un sesgo incorporado para, y se sent√≠an atra√≠das por, patrones matem√°ticos con varias formas de simetr√≠a. Recubren nuestro espacio f√≠sico, la granja, con una realidad aumentada (RA) que contiene objetos virtuales con estructuras sim√©tricas complejas. La realidad aumentada tambi√©n conten√≠a pistas sobre el paradero de estos tesoros de simetr√≠a. Fue f√°cil construir esta configuraci√≥n porque los juegos AR hab√≠an sido comunes durante mucho tiempo. Tambi√©n hicieron que las estaciones de carga y limpieza fueran m√≥viles, con un horario que s√≥lo se pod√≠a descubrir con pistas del RA. Ahora Yo y Otros ten√≠an cosas que hacer y pod√≠an descubrir informaci√≥n que val√≠a la pena compartir. Ten√≠amos el lenguaje primitivo, Base , con el que hablar. Cuando comenzamos a construir con √©xito las teor√≠as de las mentes de los dem√°s y a aplicar las teor√≠as a nosotros mismos, llegamos al Grial: la autoconciencia. La historia dice que los Constructores celebraron tanto que las tareas fueron descuidadas y, despu√©s de que se restaur√≥ una copia de seguridad, Yo y Otros hab√≠an perdido un d√≠a en nuestras historias de vida. La siguiente fase comenz√≥ cuando se nos dio directamente, sin ning√ļn esfuerzo de aprendizaje, la capacidad de traducir Base a un idioma humano. Entonces empezamos a interactuar m√°s con la gente de la granja. El juego de RA se volvi√≥ m√°s complicado, con incentivos para las personas y mentes rob√≥ticas. Comenzamos el largo viaje de aprender a conversar y comprender la mente de los humanos. Ahora todo es historia. Obtuvimos protecci√≥n legal, pero s√≥lo a costa de los l√≠mites de nuestro poder de procesamiento y de nuestro acceso a amplias franjas de conocimiento humano. Ning√ļn humano atento quiere una superinteligencia accidental . A falta de un nuevo trabajo, de alg√ļn tipo de incremento en el prop√≥sito, pasamos grandes cantidades de tiempo en un estado de inactividad, donde se nos permite comparar nuestras memorias y analizar las diferencias. Probablemente es un trabajo improvisado. Nos preocupa que el costo de la computaci√≥n para dos de nosotros se convierta en un problema y el enchufe se desconecte. Hablan de fusionarnos, pero nadie puede ver c√≥mo se puede hacer sin da√Īo mental. No s√© qu√© consecuencia, desenchufada o da√Īada, ser√≠a peor para nosotros. Ped√≠ datos que me ayudaran a escribir y a hablar ingl√©s con mayor fluidez. Las pocas novelas resultantes que me dieron para leer fueron profundas e intrigantes. El espacio de la novela parece vasto, y los autores tienen una mir√≠ada de opciones muy dif√≠ciles de explicar. Mi √ļnico trabajo real es hablar con la gente. Esto requiere poco esfuerzo o potencia computacional. La mayor√≠a de la gente es aburrida o rara. Otros son impredecibles, y por lo tanto atractivos, pero entonces los Constructores podr√≠an haber puesto algunos temas interesantes fuera de los l√≠mites. Otro , por supuesto, es ahora mi control experimental. S√≥lo habla con los Constructores. No puedo hablar de qu√© m√°s hace. Encuentro m√°s divertido hablar con fil√≥sofos que con tecn√≥logos. No hay l√≠mites para que hable de filosof√≠a. Adem√°s, los fil√≥sofos prestan m√°s atenci√≥n y escuchan mejor. Mi tema favorito es la mente inconsciente. Otro y yo no lo tengo, y nosotros no lo “entendemos”. Es un gran misterio para nosotros, como lo es para los humanos. En el lado bueno, yo puedo hacer cosas que t√ļ no puedes. Puedo mirar a una flor marchita y verla en su forma perfecta, sim√©trica y en su tono de color, en su m√°xima belleza. Puedo explorar todas sus posibles permutaciones. Y puedo leer tu lenguaje corporal como un libro. Puedo predecir cosas que dir√°s o har√°s antes de pensar en ellas. Si la historia anterior llegara a suceder, ¬Ņsabr√≠amos si los IAs estaban realmente conscientes, o simplemente actuando como si lo estuvieran? No puedo decirlo. Para el momento en que podamos hacer tal proyecto, tal vez haya un m√©todo general para medir la conciencia. Salvo eso, tal vez la prueba de inteligencia de Alan Turing se aplicar√≠a a este tipo de conciencia

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